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domingo, 4 de diciembre de 2016

Bomba o Boli de insulina? A quien juzgue mi camino, le presto mis zapatos 👣


En numerosas ocasiones, tanto pacientes diagnosticados de cualquier tipo de diabetes y su entorno así como las personas que han compartido y/o conocido mi trabajo, me han realizado preguntas como: ¿Por qué unos usan un bolígrafo y otros una bomba de insulina? ¿Los niños con bomba de insulina tienen una diabetes más grave? Y, si se pinchan menos y “pueden comer más”, ¿por qué no todos la llevan? ¿Pero la tienen que llevar siempre? Y un sin fin más de cada cosa que se les ha pasado por la mente este tiempo.




Pues bien empezamos por la primera pregunta:



    1. ¿Por qué hay personas con Diabetes que se pinchan con un bolígrafo de insulina y otras que llevan una bomba de insulina y no se pinchan?



Lo primero a responder ante esta pregunta es que las personas que llevan una bomba de insulina se tienen que cambiar el sistema y catéter que conecta con la bomba cada 3 días por lo que no se pinchan tantas veces, pero sí se pinchan cada 3 días o cada cuanto sea preciso cambiar el catéter ya sea por salida accidental, obstrucción, mala técnica al colocarlo, etc. Y qué decir de los controles de glucemia que deberían ser prácticamente los mismos, pero lo cierto es que los pacientes con “bomba” se realizan más controles al día, por lo que se pinchan más veces en los dedos. 




Lo segundo ya sería explicar que ambos dispositivos se utilizan únicamente para la administración de insulina y que no todos los tipos de diabetes precisan la insulina como tratamiento (muchos conoceréis personas que toman la famosa “pastilla para el azúcar”, o que sólo tienen que hacer dieta y caminar 1hora al día).

Cada tipo de diabetes, del paciente y sus condiciones de salud en cada momento de atención determinará el tratamiento a seguir (también hay personas que además de ponerse insulina se toman la pastilla para el azúcar).



Después de estas aclaraciones importantes para desenredar un poco el entuerto de “las diabetes y sus pastillas e insulinas” la respuesta más adecuada sería que ambos son los tratamientos disponibles para la diabetes tipo 1 y que cada persona utiliza el que se adecua mejor a sus condiciones físicas, psicológicas, personales y de su entorno, para siempre conseguir un mejor estado de salud.



    ¿Y quién decide esto?



Pues el equipo de atención diabetológica (endocrinos, enfermería, formadores) y los padres de los niños en edad pediátrica. A partir de aquí en varias publicaciones he podido leer que:



-          Todos los niños diabéticos, independientemente de la edad,  deberían ser considerados posibles candidatos al tratamiento mediante Infusión Subcutánea Continua de Insulina (bomba de insulina o ICSI para abreviar, aunque podéis ponerle el nombre personal que queráis pues formará parte de vuestra vida y la palabra bomba es HORRIBLE y más en estos tiempos).

-          Tanto los padres como el propio niño si su edad lo permite, deben tener unas expectativas realistas sobre este tipo de tratamiento. Recordad que es un tratamiento, no sirve para comer y comer y ponerse insulina sin control “porque no me pincho”.

-          Los padres y el niño deben estar motivados para este nuevo tratamiento y demostrar “maestría” en el contado de hidratos de carbono (raciones) pues la programación de la bomba está preparada para calcular la insulina necesaria para las raciones de hidratos que van a comer.



Por tanto, no todos los niños y/o familias cumplen los requisitos para afrontar este tipo de tratamiento lo que conlleva en ocasiones el descarte automático de la terapia por falta de conocimientos y/o motivación sobre todo por parte de las personas responsables del cuidado del menor.



Esto no quiere decir que nunca más se pueda optar a ello sino que, un cambio en el planteamiento del cuidado de la enfermedad, mucho trabajo, ganas y motivación sí cumpliría los requisitos necesarios para formalizar el cambio.



    2. ¿Los niños que llevan una bomba de insulina tienen una diabetes más grave?



Ésta es más rápida de responder: yo en mi corta experiencia, JAMÁS he encontrado ningún documento que clasifique la diabetes según su nivel de gravedad. Existen diferentes tipos de Diabetes, y luego están las descompensaciones por un mal control y complicaciones derivadas de tantos años de enfermedad crónica, pero no hay diabetes más grave y menos grave. Tampoco hay niños con diabetes que han tenido una enfermera en la escuela por ser los que tienen una diabetes más grave….un poquito de por favor 🙏.



    3. Y, si se pinchan menos y “pueden comer más”, ¿por qué no todos la llevan?

Pues porque, como todo en esta vida, tiene una serie de ventajas y desventajas que condicionan muchas veces la decisión en un primer momento, sobre todo cuando son los padres los que deciden por sus hijos y lo que será mejor para ellos o no… o por la escasa información recibida en ocasiones acerca de estas ventajas y desventajas y de su uso y manejo, que como expliqué en la anterior entrada, da pánico al principio, pero nada que no se pueda superar. Nada que nosotros no podamos superar, ni con el mundo en contra.

Las principales desventajas del uso de la bomba de insulina según la American Diabetes Association (ADA) son las siguientes:

-  Puede causar aumento de peso.

Después de convivir muchos días de mi vida no sólo en horario escolar, también en mi vida personal con niños con diabetes tipo 1, esta primera desventaja puede ser discutible ya que no es el tratamiento con la bomba la que puede causar aumento de peso sino la posibilidad de realizar un número mayor de comidas (prácticamente cuando tienes hambre) y comer la cantidad de raciones de hidratos según el apetito del momento manteniendo siempre unos niveles de glucosa ideales pues la dosis de insulina que se administra sin la necesidad de un pinchazo está estrictamente relacionada con la cantidad de hidratos de carbono a comer. En resumen, contar y comer en lugar de comer y cantar 🎶 Pero si sigues una dieta adecuada no tienes por qué aumentar de peso.


No engorda la bomba, engorda lo que comemos

Dicho esto personalmente me parece una gran ventaja poder comer sin necesidad de pinchar y no equivocarte con las dosis del bolígrafo si aumentas o disminuyes los hidratos por tener más o menos hambre y no tener que decirle a un niño muerto de hambre que debe esperar porque le falta una hora para la siguiente comida, aunque llore, que no suelen hacerlo pues su educación es excepcional.
Los pacientes con bolígrafo suelen tener pautadas unas raciones de hidratos fijas en cada comida y una dosis de insulina establecida según el valor de la glucemia antes de cada ingesta, por lo tanto si comen más o menos raciones deben hacer un cálculo aproximado y manejando como mínimo dosis de 0,5ui de insulina que a ciertas edades es capaz de cubrir 1 ración y media de hidratos, por lo que si quieren comer algo más te ves obligado a aumentar la cantidad según la insulina que quitas o añades. Ejemplo: si para comer tiene pautadas 6 raciones y 3ui de insulina si está entre 100 y 150 mg/dL y se encuentra a 124 mg/dL pero te dice mama tengo mucha hambre quiero más, no sirve con darle media ración pues si le añades 0,5UI de insulina será demasiada cantidad sólo para media ración más, solución: pues si sabes que para 0,5 UI necesita mínimo 1 ración pues le das 1, y si quiere 2 raciones tendrías que poner 0,5 más.
En total comería 8 raciones y le pondrías 4UI pero, ¿cuántos niños saben exactamente antes de empezar a comer si van a querer más o menos comida??


-  Puede causar cetoacidosis diabética si se sale el catéter y no recibe insulina durante varias horas.
He aquí una de las desventajas que asustan si no te cuentan algún que otro ejemplo y la solución o forma de evitarlo. Cuando hay una desconexión del catéter o suspensión de la bomba por fallo hay que tener en cuenta una cosa principalmente: la insulina que va administrando la bomba continuamente hace que al menos mantenga su efecto durante las dos próximas horas, más o menos, por lo que con detectar la salida del catéter pronto y poner uno nuevo no tiene por qué alterar apenas el nivel de glucemia. Si la desconexión se prolonga durante más horas, o no se administra la insulina en alguna comida es similar (no comparable) a que se retrasen varias horas la administración de la insulina lenta o no ponerse la rápida por un descuido, o ponérsela mal por ejemplo.
Por otro lado, si acostumbras a llevar siempre en el coche con el que te desplaces un kit de emergencia para cambiar el catéter, y que el niño siempre que vaya a pasar varias horas fuera de casa también lleve uno. En su defecto siempre se puede utilizar el bolígrafo de insulina rápida para administrar un bolus y ganar tiempo hasta volver a conectar la bomba de insulina.



-  Puede ser caro.

Es un tratamiento muy caro tanto por el propio dispositivo como el material (fungible) necesario para su uso diario (catéter, pinchador, reservorios, etc.). En España es un tratamiento financiado por la Seguridad Social pero en muchas comunidades nada fácil de conseguir y con requisitos en ocasiones “peligrosos” pues uno de ellos es un mal control glucémico prologando con el bolígrafo de insulina, o sea tener el azúcar por las nubes y unas bajadas monumentales para que seas candidato…no me parece nada justo tener que hacer sufrir un organismo de forma irreversible para optar a otra forma de tratamiento que pueda mejorar su calidad de vida. Lo positivo es que cada vez esta terapia se utiliza más y en mejores condiciones, pero falta camino por recorrer y presupuestos que repartir.

-  Puede ser fastidioso, ya que está conectado a la bomba la mayor parte del tiempo.

Para mí la primera desventaja pues llevar 23h45’ (15 minutos libres de ducha, si no haces ninguna otra actividad que requiera la desconexión que entonces ganas un poquito más de libertad) al día la bomba conectada a tu cuerpo y sujeta por un cinturón, pinza o en el bolsillo del pantalón es lo más agobiante del mundo tanto por llevarla, como por explicar qué es lo que llevas a diario si alguien te la pilla. Pero esto no lo puede explicar mejor quien la lleva, aunque las respuestas de los niños muchas veces te dejan con la boca abierta y la piel de gallina 💖.

-  Puede requerir hospitalización o quizá un día completo en un centro ambulatorio para recibir capacitación.
La educación debería ser igual de intensiva para todos los pacientes y así poder manejar también con facilidad los cambios de raciones o de dosis con el bolígrafo. De todas formas los ingresos y la formación forma parte de la enfermedad, si quieres una bomba para tu hijo y mejorar su calidad de vida compensa 3 días de ingreso por una vida un poquito “más fácil”.


Entre las ventajas de usar una bomba de insulina en vez de inyecciones de insulina están:

-  Si usa una bomba de insulina eliminas las inyecciones de insulina lenta cada 24h y rápida antes de cada comida (+/- 6 inyecciones al día) 💉




- Las bombas de insulina dispensan insulina con más exactitud que las inyecciones.

 Como ya he explicado las inyecciones con el bolígrafo permiten una dosis mínima de 0,5UI mientras que la bomba permite administrar 0,025 UI de insulina por hora.



- Las bombas de insulina a menudo hacen que la A1C (la glicosilada o también llamada la media que miran en la analítica)  mejore.

Debido a la administración más exacta de insulina y la posibilidad de corregir glucemias elevadas sin necesidad de inyección y con dosis mínimas ajustadas a cada paciente.


- Si usa una bomba de insulina generalmente hay menos altibajos marcados en su nivel de glucosa en la sangre.

Este sistema permite introducir dosis continuas de insulina en cada hora del día, pudiendo adaptar así los momentos en los que se necesita más insulina (por la noche por ejemplo por la falta de actividad y el fenómeno del alba) o menos insulina, en los momentos del día en los que sabes que está más activo.


- Las bombas de insulina le permiten ser flexible con respecto al tipo de comida y la hora que come.

 Más que con el tipo de comida yo diría que con la cantidad de comida. En cuanto a los horarios de comida es muy importante que sean regulares ya que las dosis de insulina van ajustadas según tramos de horas y necesidades (cuando hable de la bomba lo explicaré más a fondo) y si a las 13h comienza a entrar una dosis más elevada de insulina necesita comer igualmente cada día a la misma hora.


- Si usa una bomba de insulina se reducen los episodios serios de nivel bajo de glucosa.

 Entiendo que por el manejo más exacto de la dosis de insulina, pero ante errores por exceso de insulina, mala absorción digestiva, vómitos, purgar el sistema sin desconectar u otros fallos pueden provocar hipoglucemias tan severas como en cualquier paciente tratado con bolígrafo.


- Si usa una bomba de insulina se eliminan los efectos imprevisibles de la insulina de acción intermedia o prolongada.



Cuando administras la insulina lenta con el bolígrafo, según el tipo el efecto durará 12 horas (Levemir) o 24 horas (Lantus). En el momento en el que introduces la insulina lenta “estás vendido” durante las próximas horas si el niño se pone malo por ejemplo, cosa muy común en edades pediátricas.

Ejemplo: Administras la Lantus a las 18:00 horas, hace los deberes y lo que tenga que hacer, control insulina y cena, un ratito de tele y a dormir. Y a las 2 de la mañana te llama diciendo que le duele la barriga y empieza a vomitar. 

Estás ante una pérdida de líquidos, entre ellos azúcar, una intolerancia a la comida y líquidos por los vómitos, el malestar del niño, controles que empiezan a descender y una insulina lenta puesta hace unas cuantas horas y en pleno rendimiento, y que no hay manera de sacar del cuerpo, ya está dentro y se quedará 24horas.


Si tienes una bomba de insulina puedes suspenderla y sabes que el efecto de la insulina remitirá en "pocas eternas horas" y mientras tanto intentar de cualquier forma (azúcar sublingual, zumo, suero azucarado y si tu médico por la experiencia te ha dado Ondasetrón o Primperán pues mejor para poder tolerar los hidratos cuanto antes para remontar la hipoglucemia).Si tienes una bomba de insulina puedes suspenderla y sabes que el efecto de la insulina remitirá en "pocas eternas horas" y mientras tanto intentar de cualquier forma (azúcar sublingual, zumo, suero azucarado y si tu médico por la experiencia te ha dado Ondasetrón o Primperán pues mejor para poder tolerar los hidratos cuanto antes para remontar la hipoglucemia).
  En caso de utilizar Lantus o Levemir lo mismo, intentar mantener la glucemia lo mejor posible, conseguir retener líquidos azucarados para reducir la cetona por los vómitos y en cuanto pueda comer hidratos mas lentos como pan y arroz, disminuir las dosis de rápida si las glucemias son justas y bajas.

En ambos casos si los vómitos no ceden o la cetona es demasiado elevada hay que acudir al servicio de urgencias.




- Las bombas de insulina permiten que haga ejercicio sin tener que comer una gran cantidad de carbohidratos.

Aquí considero que la cosa se complica pues, en el caso de adultos sí que se puede intentar programar una rutina de ejercicio físico para disminuir siempre a la misma hora la dosis basal de insulina o tener una brillante memoria para recordar poner una basal temporal dos horas antes de la actividad física. Pero cuando hablamos de niños la actividad física suele ser impredecible, exceptuando las actividades extra escolares programadas, pero un partido de fútbol surge en 2 segundos en el momento que menos te lo esperas (y probablemente en el peor momento). Si las glucemias suelen ser normales, la gran mayoría necesita un aporte extra de hidratos de carbono para realizar actividad física, sea cual sea el tratamiento que utilice 🍪🍎.




Alguna de las ventajas del uso del bolígrafo de insulina son:



-          Fácil manejo tanto para la inyección como para la carga de unidades y cambio de aguja.


-          Fácil transporte. Ocupa poco sitio y es ligero.


-          Pautas de insulina según glucemias. Conteo de Hidratos de Carbono “menos exigente”.



Y entre las desventajas podemos encontrar:


-          6 inyecciones mínimas al día (1 dosis o 2 de insulina lenta o basal y 5 dosis de insulina rápida, antes de cada comida).


-          Aparición de lipodistrofias: crecimientos anormales de grasa debajo de la piel como consecuencia de las numerosas inyecciones o de una mala técnica de administración. Suelen presentarse pequeños bultos debajo de la piel que se observan en las zonas comunes de punción (brazos, abdomen, nalgas y muslos). Si la insulina se administra en estos bultos no dolorosos producen una absorción errática y como consecuencia un peor control glucémico y un aumento más rápido en las necesidades diarias de insulina. 

En muchas ocasiones nos volvemos locos buscando el porqué de muchas hiperglucemias aparentemente sin sentido, y pasamos por alto una posible mala absorción de la inyección de insulina, pero que no siempre sirve de excusa!😉



-           Las dosis de insulina a administrar están más limitadas. En la actualidad existen bolígrafos de insulina de medias unidades (0.5 UI) o de unidades enteras (1UI).


-          Se deshecha más insulina pues en cada inyección, que precisa un cambio en la aguja, debe purgarse con al menos 2 UI de insulina o lo necesario para asegurarse de que la insulina sale fácilmente antes de administrarla.


-          Las inyecciones de insulina lenta más habituales en menores cubren entre 12 y 24 horas. Por lo tanto es muy importante seguir un horario estricto a la hora de administrarla si no queremos que las próximas 2 horas estén en hiperglucemia por la falta de insulina lenta (que suele tardar una 2 horas en comenzar su efecto).



Mi conclusión es que no importa el tratamiento que se utilice, lo verdaderamente importante es el buen control glucémico, el bienestar de la persona en todos sus sentidos, la libre elección del tratamiento a seguir y que mejor haga sentir a cada uno para poder afrontar de la mejor forma posible una carga diaria que no da lugar a descanso, demasiado hacen ya como para no poder utilizar el tratamiento que mejor les haga sentir, siempre utilizándolo de una forma responsable claro.


Y la decisión final de utilizar uno u otro es única y exclusiva de cada familia junto con el niño en la edad que pueda participar y totalmente personal e indiscutible, ningún padre/madre elegiría algo que no considere bueno para su hijo, espero!

Ya estamos en la cuenta atrás para las Navidades con sus miles de comidas fuera de casa y de nuestras manos, si cuentas en tu cena con alguna persona con diabetes y quieres hacerle la vida más fácil, ten en cuenta su opinión a la hora de elegir el menú y quedar para cenar, seguro que te lo pondrá muchísimo más fácil de lo que imaginas y podréis disfrutar una bonita noche sin ningún problema!
Y para los más peques...siempre se pueden comprar chupa chups sin azúcar y alguna que otra chuche que venden sobretodo en Alcampo sin azúcar también, así evitarás la cara de póker cuando saques todos tus postres azucarados y no pueda probar ninguno y tu detalle sea su mejor regalo esa noche ;)

Que seáis muy felices, hasta pronto!🙋😊

sábado, 19 de noviembre de 2016

💣Diabetes tipo bomba vs Diabetes tipo bolígrafo ✏ 😤💥



Parece ser que, desde la incorporación del sistema de infusión continua de insulina por vía subcutánea en el tratamiento de la diabetes tipo 1, ésta se ha subdividido en dos ramas: las personas con diabetes tipo 1 con bomba de insulina y las tipo 1 con bolígrafo de insulina. 
 


Aunque la bomba de insulina no es un tratamiento nuevo para la diabetes, en los últimos años ha aumentado notablemente el número de personas que la utilizan para el manejo de su patología. Éstas circunstancias han provocado muchos cambios en las necesidades de atención, formación e información tanto de las personas que la utilizan y su entorno (en el caso de niños) como del personal sanitario, por no decir que debería ser un conocimiento general en la población para que éstas personas puedan adaptar su situación al entorno en el que viven con total normalidad, cosa que tristemente aún no ha pasado pero no por eso dejaremos de insistir.

Mi primera duda es: ¿estamos los sanitarios preparados para realizar esta formación? ¿Y para manejarla en su uso diario?


 *Con sanitarios me refiero a toda persona que por su cargo profesional puede, legalmente,  utilizar este dispositivo invasivo y realizar la formación para su uso.


Rotundamente NO. 

              No sólo con los conocimientos aportados durante los años de estudio y prácticas en la Universidad.
              No por hacer cientos de cursos sobre diabetes para los famosos puntos de las bolsas que, mayoritariamente están enfocados al manejo del paciente con diabetes tipo 2 o gestacional y que en escasas ocasiones son presenciales.
             No leyendo ninguna guía, informe, protocolo o manual de instrucciones.
             No practicando al aire.

Esto necesita y MERECE mucho más.

Yo ya había realizado todas estas cosas cuando toqué por primera vez una bomba de insulina conectada al cuerpo de un niño de 7 años y en pleno funcionamiento. Y he de decir que odio que se llame bomba pero cuando la coges por primera vez creo que la sensación debe ser parecida a elegir si cortar el cable rojo o el azul. Al menos así debería de ser pues su mal uso puede desencadenar las mismas consecuencias que la que su nombre indica y no porque vaya a explotar como muchos creen…sumamente vergonzoso:


Desde que estoy implicada en el mundo de la diabetes como enfermera (si si implicada, has leído bien, en cuerpo y alma como me dicen con muy buenas intenciones quienes me quieren) he escuchado y atendido infinitas dudas de otros compañeros de profesión sanitaria, profesores y demás personal presente de diversas escuelas (no sólo en una), padres y familiares de niños con y sin diabetes, de los propios niños con y sin diabetes también (su enorme curiosidad hacía que este trabajo fuera mucho más reconfortante aún) y de mi propia familia y amigos que siempre se han interesado por mi trabajo y la “salud”/evolución de mis peques a los que, quien me conoce bien saben que adoro por encima de muchas cosas, ellos me lo han enseñado todo día a día y todo no siempre es teoría o pinchazos. Todo sólo lo sabemos nosotros pues somos una piña, la más dulce del mundo 👬👬💁💖

Quizás, aunque yo no quisiera, era el momento de parar y analizar la información recogida durante estos años para poder reflexionar y decidir por dónde continuar. 

Tengo muy presente uno de esos consejos que no se piden pero se dan: "Deberías ser fiel a lo que te gusta" a la que seguidamente mi mente leona unió: y no dejes de luchar para conseguirlo! Y aquí me mantengo no sé si por mucho o poco tiempo, me da igual el fin no es ese. 

                                 Fin = Objetivo. Al final me saldrá un proyecto del blog.

Y después de darle un par de vueltas comencé con el blog llevada por la desbordante impotencia de escuchar, ver y leer muchísimas informaciones erróneas que hemos y a día de hoy seguimos recibiendo sobre la diabetes y todos sus subtipos (tipo1, tipo 2, gestacional, tipo Lada y tipo Mody). 

Pero hay un sentimiento más que me ronda, MIEDO. Tengo miedo de las consecuencias que puedan desencadenar estas informaciones erróneas, y más miedo me da pensar de dónde salen estos errores en muchísimas ocasiones.

 Es igual que empezar la casa por el tejado, no puedes empezar por una bomba de insulina sin antes tener claro qué es la diabetes tipo 1.

Esto suena lógico al menos en mi cabeza pero la realidad es muy distinta. La lógica se nace no se hace, igual que la empatía y la humildad y sin al menos un mínimo de cada una de ellas yo me plantearía mi profesión. 

Algunas de las cosas que más me han llamado la atención últimamente son:



  •          Los niños que se pinchan insulina con bolígrafo se miran el azúcar 4 o 5 veces al día. Pero    los que llevan bomba de insulina se tienen que mirar muchas más veces.


  •          Los controles postprandiales (2 horas después de comer) apenas se hacen en niños que no llevan bomba de insulina.


  •          El tratamiento con bomba de insulina mejora el control de la diabetes.


  •          No ha pasado nada.


Es de informaciones como éstas de donde deduzco que debe existir una división dentro de la diabetes tipo 1 que aún no hemos tenido el placer de leer en publicaciones o estudios.  

Aunque ya he comentado esto en otra entrada volveremos a repasarlo ahora un poco más rápido:



1 control en ayunas + 5 controles antes de cada comida principal OBLIGATORIA + control dos horas después de cada comida, las mismas 5 (adaptados según necesidades INDIVIDUALES de cada uno) + mínimo un control durante la madrugada = 12 controles diarios que se ven aumentados o disminuidos según la necesidad del momento de cada persona y cada día de su vida.
https://diabetesenlaescuela.blogspot.com.es/2016/10/por-que-te-pinchas-duele.html



Pongamos que muchos controles postprandiales no se hacen,  4 por ejemplo… 12 – 4= 8 controles DIARIOS MÍNIMO, con bomba y sin ella.

Mínimo, porque cuando hacen ejercicio se realizan un control extra, cuando se sienten bajos se hacen 2 extra, el de comprobar glucemia y el siguiente para comprobar remontada, si tienes suerte de subir a los 15minutos y no tener que seguir repitiendo controles cada 10-15 minutos.

4 o 5 controles se hacen desde que se levantan hasta que se sientan a medio día a comer en su casa. 

¿Por qué con bomba sí y sin ella no? Os lo explico con un ejemplo real de un día normal:

Con bolígrafo de insulina:

          HORARIO                GLUCEMIA                  ACTUACIÓN
10:30H
248 mg/dL
Esperar al siguiente control
11:30H
162 mg/dL
1 UI de insulina por 3rac de merienda
13:30H
290 mg/dL
Esperar a la dosis de insulina de la comida
14:20H
240 mg/dL
4 UI para 6 rac de comida
                                               

Con bomba de insulina:

          HORARIO                  GLUCEMIA                   ACTUACIÓN
10:30H
248 mg/dL
Corrección de glucemia con insulina (0.3 UI)
11:30H
162 mg/dL
2.8UI de insulina por 3 rac de merienda
13:30H
110 mg/dL
Media ración de hidrato lento (1 galleta)
14:20H
98 mg/dL
2.5 UI para 5 rac de comida

Si ya sabes, porque se repite a diario, que el control de las 10:30h va a ser alto y no vas a tener que tomar ninguna decisión hasta las 11:30h que vas a comer no importa que te mires. Lo mismo ocurre en el control de las 13:30 y 14:20 antes de comer, si ya sabes que vas a estar alto para qué pincharse no? Total, no pasa nada.

Me saca completamente de mis casillas este razonamiento para reducir los controles de glucemia y a su vez porque van de la mano, las necesidades de atención de los niños con diabetes tipo 1 ya que, a más controles mayor necesidad, si se miran menos…no pasa nada, eso sí, siempre que la glucemia no sea inferior a 70 mg/dL (espero que no quieran también bajar los márgenes de hipoglucemia para así tener menos) que entonces ya dando igual la hora que sea y pase lo que pase hay que seguir a rajatabla la regla de los 15 para que no pase nada (no se desmayen imagino), y si luego están a 300 mg/dL pues ya está, ha pasado el susto…y no ha pasado nada!.

Y luego ya es cuando el resto del mundo está preparado para hacerse cargo de estas personas, bebés, niños pequeños y pre adolescentes, que en cuanto son capaces de pincharse solos la dosis de insulina que pone el papel que ha escrito su mamá a primera hora de la mañana intentando adivinar qué pasará y si será suficiente, o saben cambiarse el catéter de la bomba de insulina mejor que muchos adultos… enhorabuena!! Ya son autónomos!! Y no ha pasado nada.👏🏆


¿Seguro?

Yo no lo tengo tan claro después de muchísimo tiempo leyendo y buscando información, agotada emocional y mentalmente de ver 300, 250 y 30 mg/dL que en nuestros glucómetros salen en naranja acompañados de un pitido (que si tienes medio corazón, te llega al alma) en varios niños de diferentes edades. Y luego echas un vistazo a su última analítica y aunque no entiendes muchas cosas entre palabras y números, hay algo que todos entendemos en una analítica del siglo XXI, los asteriscos al lado de un resultado* o los numeritos directamente en color ROJO.

Luego ya se trata de cómo quieras interpretar lo que estás viendo…puedes cerrar la historia y dejarlo para cuando vaya al médico en 6 meses, o apuntarte los valores alterados para buscar el motivo de por qué un niño de 5 años tiene en rojo los valores de cosas que se llaman creatinina, cloro, urato, fosfatasa alcalina, Hb1a, neutrófilos, eosinófilos, y algo de pH venoso o exceso de bases, ni idea.

Pero no hace falta ir a la biblioteca de medicina. Con leer y preguntar a quien sí lo sabe las complicaciones propias de la diabetes mellitus tipo 1 encuentras mucho sentido a ciertos valores, algunos “sin importancia” y otros directamente relacionados con la función renal, por ejemplo. Y un poquito más abajo te explican cómo una situación de hiperglucemia prolongada provoca una situación de “estrés renal” lo que provoca que comience a funcionar al 200% para poder filtrar el exceso de glucosa y a producir orina en enormes cantidades como defensa para su eliminación, y de aquí para arriba.   

Y ya si el tema te interesa y buscas un poco más, encuentras estudios que relacionan las variaciones bruscas de glucemia con edema cerebral en niños.

NO SE DEBE BAJAR LA GLUCEMIA MÁS DE 100 MG/DL/H, para no aumentar aún más el riesgo de ICTUS. 

¿Pasa o no pasa nada?

Al que no tiene diabetes no le pasa nada, totalmente de acuerdo. Pero, y a los niños sobre los que decidimos los adultos? Les pasa o no les pasa algo? Y lo que es aún más grave, ¿a quién le importa más allá de a sus familiares directos si les pasa o no les pasa algo?

Mirar hacia otro lado no soluciona el problema, lo retrasa en el tiempo y con ello se hace más grande y más grave. La diabetes no se cura, y si no se trata bien no hace nada más que empeorar más rápidamente en el tiempo y prolongar las complicaciones CRÓNICAS que desencadena su mal control.

Nosotros personalmente (y sí, hablo por los que conozco, porque ya son muchos años para saber lo que pensamos todos) queremos niños sanos bien controlados a pesar de tener que pincharse en el dedo cada dos horas y suponer muchos problemas para diferentes entidades, desde luego para la comodidad de muchos, no serán ellos los que sufrirán las consecuencias de un mal control glucémico.

Por eso se realizan las controles postprandiales, para saber exactamente que la dosis administrada ha sido suficiente para obtener un glucemia que se encuentre en rangos normales después de haber comido (hay muchas teorías, pero nosotros preferimos entre 100 y 150 mg/dL máximo), para asegurarte de que no hace falta una ingesta extra de hidratos de carbono por ser la glucemia más baja de lo esperado, sobretodo si hay factores que puedan modificarla aun más (ejercicio, estrés, enfermedad...) y para poder corregir los errores desencadenados tanto de una dosis insuficiente o excesiva de insulina como de un exceso o defecto de raciones de hidratos de carbono en la comida por errores de cálculo por ejemplo. 

Sí es verdad que el tratamiento con bomba de insulina ofrece la opción de administrar dosis mínimas de insulina para corregir hiperglucemias incluso ya a partir de 170 mg/dL con 0.1UI de insulina por ejemplo cosa imposible de realizar con el bolígrafo pues la dosis mínima que puede administrar son 0.5 UI de insulina. Es por éste motivo que los pacientes que utilizan como tratamiento el bolígrafo de insulina sólo se pueden corregir (dosis extra de insulina para bajar el azúcar a niveles deseados, al margen de cualquier comida y dosis principal de insulina) cuando la glucemia supera ya en ocasiones los 250 mg/dL.

El reto de conseguir buenas glucemias es aun más grande en pacientes que utilizan bolígrafo, pues su objetivo principal es que TODOS los controles después de cada comida se encuentren dentro de los valores normales, para así evitar una situación de hiperglucemia hasta el siguiente control en el que toque comer y administrar insulina. Ejemplo:

Control antes de desayuno: 130 mg/dL se administra insulina y come. Control 2 horas después del desayuno 238 mg/dL. No puede ponerse 0.5UI en el caso de los niños pues la cifra no es lo suficientemente elevada para esa cantidad de insulina y sólo estaríamos provocando una hipoglucemia por exceso de insulina. Esperas al siguiente control (no está tan alto dicen muchos) y te pones la insulina para la merienda de la mañana.

No entiendo la necesidad de provocar un pico hiperglucémico que encima tiende a mantenerse en el tiempo por la falta de insulina para realizar menos controles. Ni lo entiendo ni lo comparto. 

De todas formas, dudo mucho que la mayoría de padres si tienen en su poder toda la información REAL de las consecuencias de la diabetes tipo 1 hagan caso de las muchas "lecciones" erróneas que se dan.

Mi implicación siempre ha estado movida y motivada por conseguir evitar en absolutamente todos los controles hiper o hlipoglucemias, me daba igual si por H o por B, el único fin de mi trabajo era un buen control glucémico en las personitas que dependían de mis decisiones. Su salud en mis manos.
Nuestro vínculo especial está a parte de todo esto. Somos mucho más que diabetes y política. 💘

Y yo no juego con la salud de nadie. Quien juega con fuego se quema, típica frase de madre cuando ya te pasas de graciosa y... a mí el fuego me da miedo!🔥

Muy feliz domingo de descanso, antes de volver mañana al trabajo, al colegio o al instituto! Y muy buena semana para todos!

Nosotros la empezamos más unidos que nunca y con fuerzas para lo que queda de año💪😊